¿Necesitas terapia de pareja? Señales, herramientas y consejos

Todas las relaciones pasan por altos y bajos, dificultades y etapas, así que no te sientas mal si estás pasando por un mal momento.

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La relaciones de pareja son complejas ya que no solo se trata de quererse o sentir esa “química”, debe existir un equilibrio entre la privacidad, la comunicación, el espacio personal, la pasión, la intimidad y el compromiso.

De esta manera, ambos podrán crecer y la relación se fortalecerá. Pero, no es fácil mantener ese equilibrio, las cosas no siempre salen como esperamos y no es extraño que surjan diversos tipos de conflictos que deberán afrontar.

Lo primero que debes hacer es informarte y analizar muy bien qué es lo que realmente está pasando para poder tomar una decisión acertada y sana.

Son muchas las razones por las que pueden estar teniendo dificultades. La magnitud de la gravedad puede variar, hay casos más sencillos y otros más complejos.

Aquí te revelaremos cuáles son las señales que indican que necesitas una terapia de pareja.

¿Llegó el momento de ir a terapia de pareja? 5 señales

Podrás saberlo de inmediato si te identificas al menos con una o más de estas claras señales:

1. Se comunican de forma negativa:

La mayoría de los problemas de pareja tienen que ver con fallas en la comunicación. Si entre ustedes existe un lenguaje verbal lleno de descalificativos, críticas, desprecio, actitud defensiva o evasiva, es momento de actuar.

Otra falla de comunicación puede ser que casi no hablan o tengan miedo de hacerlo porque cada vez que lo intentan, todo termina en discusión, frustración y sin esperanzas de que algo mejore.

En estos casos, asistir a terapia de pareja puede servir para intentar nuevas dinámicas de comunicación que les permitan expresarse de manera directa y mucho más honesta, aportando muchos beneficios a la relación.

2. Si están pasando por una crisis puntual:

En ocasiones surgen los problemas por un hecho específico, que puede ser grave o medianamente grave, como la muerte de un ser querido, una crisis económica o un despido.

Para estos casos, la terapia de pareja resultará sumamente efectiva para hacer que esta experiencia dolorosa no se extienda también al ámbito privado de la relación.

3. Tienen problemas en la intimidad:

Esta es otra clara señal de que deben asistir a terapia de pareja. Bien sea porque tienen intimidad con poca frecuencia, porque no lo están disfrutando, sienten que ya no hay conexión, o simplemente no les provoca hacerlo.

A diferencia de lo que puedes creer, esto es indicativo de otros problemas más allá del ámbito sexual. No pienses que es algo banal, al contrario, es la manera en que se expresan cariño y afecto.

No significa que sea lo más importante, pero sí es algo fundamental en cualquier relación. Hasta las cosas más sencillas, como las caricias, los besos en la mejilla, mirarse a los ojos, son importantes.

4. Juntos, pero separados:

Si desde hace un tiempo han dejado de hacer cosas juntos, por falta de interés, tiempo o porque no lo disfrutan, no salen a distraerse, compartir, no hablan de lo que hicieron y ya no tienen planes a futuro en común, es importante considerar la terapia de pareja.

5. Mentiras e infidelidad:

Tener muchos secretos tampoco es algo normal. Está bien que cada quien tenga su espacio personal y que no se cuenten absolutamente todo. pero tampoco es bueno ocultarle demasiadas cosas a la persona con la que se supone que debes tener más confianza.

Además, si entre esos secretos existe la infidelidad, sospechas de que tu pareja es infiel, o has pensado en ser infiel, las señales son aún más claras.

Opciones de terapia de pareja

Ahora veremos los principales tipos de terapia de pareja que existen y cómo pueden ayudarte:

1. Terapia psicodinámica:

Esta terapia de pareja se centra en los conflictos, miedos o rasgos internalizados que ocurrieron en la infancia de alguno de los dos, o de ambos.

La razón es porque muchas veces los problemas de la infancia repercuten en el presente y la forma de actuar de un individuo, convirtiéndose en la causa de conflictos entre pareja.

2. Terapia sistémica:

Es una de las que más se utiliza y se basa en la comunicación, el clima emocional, la influencia de la familia, las aspiraciones de cada uno, los roles, jerarquía y organización de cada uno y la vida sexual de la pareja para encontrar la raíz del problema.

3. Terapia cognitivo-conductual:

En esta terapia el especialista se centra en el análisis a detalle de conflictos cotidianos que pueden ocasionar el fin de la relación.

En muchas relaciones hay características o acciones negativas que se repiten constantemente y agrietan la relación hasta quebrarse por completo si no se tratan a tiempo.

4. Terapia de pareja humanista:

Esta es menos conocida que las anteriores, porque su enfoque es que cada uno se dé cuenta de sus errores, que entiendan qué rol ejercen, cuáles son sus debilidades, sus puntos fuertes y que esto sirva para que cada uno mejore personalmente y lograr que la relación sea más sólida.

Si te sientes bien contigo, te aceptas como eres y tu autoestima está bien, seguramente todos los aspectos de tu vida mejorarán, incluyendo tu relación de pareja.

Consejos para aprovechar al máximo las sesiones

Ahora que ya sabes cómo detectar si necesitas una terapia de pareja y cuáles tipos de terapia existen, te diremos cómo puedes aprovechar cada sesión de manera efectiva.

Lo primero y más importante es tener la disposición a solucionar, después ten en cuenta lo siguiente:

  • La motivación: “A mayor motivación, mayor disposición”, esto además facilitará la efectividad de los ejercicios.
  • Tener una actitud receptiva: La terapia de pareja es para entenderse, resolver, hablar con transparencia, evitando las ofensas.
  • Aprender a escuchar: Escuchar para entender y no solo para responder es vital y debe ser mutuo. La receptividad juega un papel importante.
  • Comprometerse con el proceso: No todo es responsabilidad del terapeuta, se requiere el compromiso de ambos, además de paciencia y perseverancia.
  • Estar dispuesto al cambio: La idea es que ambos modifiquen conductas poco sanas. La finalidad de la terapia de pareja es generar cambios positivos que permitan una relación más sana.
  • Hacer las asignaciones: Lo que hagan fuera de la sesión es importante, si lo hacen juntos mucho mejor.
  • Perdonar: Esto es básico, con el perdón la confianza puede renacer, esto sirve de motivación para dejar lo malo atrás y consolidar de nuevo la relación.

Finalizamos con el perdón, ya que es una palabra maravillosa que muchas veces es opacada por los conflictos, principalmente por darle mayor importancia a las cosas negativas.

Todo conflicto tiene solución y puede superarse si entre los dos aún hay amor y sienten el deseo de rescatar la relación. Lo más importante de todo es no perder la esperanza y entender que siempre hay un nuevo comienzo; estos a veces son mejores.

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